Uno las partes en un todo. El todo, vacío de partes vacías, no es nada. Me muero de hambre, mi estómago es nada. Los cimbronazos del mundo exterior se hacen notar. Son ruidos lo que ellos producen. Pero no son ruidos nada más. Es presión conciente también por no saber no “qué” hay mañana para comer, sino “si” hay mañana algo para comer. Quien no tiene este problema, pues tiene pocos problemas. Uno después puede darle la magnitud que quiere a sus problemas, desde ya. Pero serán pocos si ese está solucionado. “Pocos” no quiere decir “no importantes”, vale la pena aclarar. En este mundo, acostumbrado a pensar por oposición, vale la pena aclarar. Señores: si no es blanco, no tiene porqué ser negro. Puede ser gris. ¿Se entiende? No pierdan de vista los colores. Cuando pierden de vista los colores, echan su capacidad crítica a un tacho de basura. Están fritos. Ya no distinguen. Solo hay buenos y malos. No, hay más que buenos y malos, hay grises. Diría más, no hay ni 100% buenos ni 100% malos. Todo es escalas y puntos de vista. Podemos incluso ver negro y sin embargo es blanco ¿habían pensado en eso? ¿Pensaron alguna vez porqué se trastocan las cosas? ¿Pensaron alguna vez?
¡Lo de siempre!
Hace 4 meses